1 paquete de obleas
2 manojos de espinacas frescas
1 puñado de piñones
3 ajos tiernos
Aceite
UTENSILIOS:
Centrifugador de verdura
Sartén y tapa
Colador
Cuchara de madera
Cuchillo
Bandeja de horno
Papel vegetal
PROCEDIMIENTO:
En primer lugar debemos lavar muy bien las espinacas, ya que acostumbran a traer mucha tierra, y sacarle los "rabitos" a no ser que los compréis ya limpios o uséis congelados. Cuando estén bien limpios, los pasamos por la centrifugadora para quitarle el exceso de agua. Crudos abultan muchísimo, parece que haya comida para toda la escalera, pero en realidad una vez cocidas merman muchísimo, es importante tenerlo en cuenta.
Una vez limpia y seca la verdura, vamos troceandola con las manos y echándola directamente en una sartén caliente (sin nada de aceite ni sal!). Una vez la tengamos toda, tapamos la sartén con una tapa y dejamos que se vaya cociendo durante aproximadamente media hora. Es importante que esté tapada para que suelte todo el agua y se cocine correctamente.
Una vez esté cocida, debemos colocar las espinacas en un colador y presionar con una cuchara para que acaben de expulsar el agua, de esta forma evitamos que luego las empanadillas queden fofas en vez de crujientes.
En la misma sartén ponemos un poco de aceite a calentar, picamos los ajos, los incorporamos al aceite así como un puñado de piñones para que se tuesten un poquito. Una vez lo tengamos bien salteado, le incorporamos las espinacas y lo mezclamos todo.
Una vez listo sólo quedará rellenar las obleas y una vez listas hornearlas a 180º unos 12-15 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.
Aunque lleve un rato cocer las espinacas es una comida que trae muy poco trabajo e incluso puede ser muy divertido dejar a los niños dejar rellenar las obleas y darles forma a las empanadillas. Es una forma para implicar a los niños en la cocina e introducirles las verduras como una cosa divertida y buena.
Sugerencias: una vez salteamos los piñones con el ajo, podríamos incorporarle también unas pasas. Otra opción sería incorporar un poquito de queso feta cuando estemos rellenando las obleas.
"Torrada" en catalán quiere decir tostada. Este tipo de platos se suele encontrar en sitios donde cocinen a la brasa y suelen ir acompañados de una cobertura de queso. Dicho mal y pronto, es algo así como una pizza pero más "basta", con los ingredientes puestos "tal cual". Como todavía tengo la rodilla mal, sigo en casa de mis padres (en teoría la baja se me acababa ahora... y hace 2 semanas y pico que estoy trabajando) y lo que cocine depende de una compra que no hago yo, así que cuando abro la nevera es cuando pienso qué puedo hacer. En este caso vi que había alcachofas y me acordé de un plato similar que habíamos comido el último fin de semana en un restaurante del que pronto os hablaremos. Para hacerla necesitaremos:
INGREDIENTES (para 4 personas)
- 400g de alcachofas
- 400g de calabacín
- 1 pimiento rojo
- 6 medallones de queso de cabra Président
- 100g de queso tierno
- 200g de queso para fundir
- 4 latas de atún
- 1 cebolla chalota
- 1 cucharada de azúcar
- 1/4 de vaso de agua
- 4 rebanadas grandes de pan de payés (pan redondo)
- Sal, aceite y orégano
UTENSILIOS:
Tabla de cortar
Cuchillo
Lekué
Wok
Bol
Cuchara
Plata de horno con papel antiadherente (aluminio o de horno)
Proceso:
1. Pochamos a fuego medio-bajo la cebolla con una cucharada pequeña de azúcar y un punto de aceite.
2. Mientras se dora, cortamos el pimiento rojo en tiras estrechas y cortas y, cuando la cebolla esté a punto, lo añadimos junto con el vaso de agua.
3. Dejamos que vaya reduciéndose el agua y reblandeciéndose el pimiento mientras cortamos el calabacín en dados medianos y lo metemos 7' en el Lekué a toda potencia. Cuando esté, hacemos lo mismo con las alcachofas.
4. Durante este cuarto de hora, el pimiento y la cebolla estarán más que hechos, hay que ir vigilando y, cuando estén en el punto idóneo, los sacamos del fuego (que no del wok!).
5. Mientras se hace la alcachofa, precalentamos el horno a 180º y preparamos en un bol la parte "fresca" de la torrada: el tomate cortado en dados, las 4 latas de atún escurridas, 3 medallones de queso de cabra y el queso tierno cortado en dados pequeños. Lo removemos bien para que los ingredientes se mezclen bien y añadimos un poco de aceite, sal y orégano, y dejamos que se impregnen bien todos los ingredientes.
6. Cuando acaben las alcachofas, volvemos a poner el wok al fuego y añadimos calabacín y alcachofas y subimos el fuego, para reducir toda el agua que pueda quedar (y la que suelten las alcachofas). Cuando esté prácticamente hecho el wok de verduras, añadimos el contenido del bol y removemos bien para mezclarlo todo y que se repartan bien el tomate, el queso y el atún. En cuanto esté mezclado, paramos el fuego.
7. En la plata para horno ponemos las 4 rebanadas de pan ligeramente tostado, si podemos, para que no se reblandezca demasiado, y repartimos las verduras por encima. Espolvoreamos el queso rallado por encima y utilizamos lo que nos queda de los medallones o bien cortado o bien "roto" por encima, algo de orégano y al horno 10 minutos.
En cuanto salga, esperamos a que no quemen demasiado y a disfrutar!
Siempre hay ese día en el que, de golpe, te dicen "¿Qué te parece si cenamos en tu casa?" y ni tienes tiempo de preparar nada "especial" ni quieres pedir comida para llevar. El otro día estaba en una situación similar. Abrí la nevera y tenía queso para fundir, jamón serrano, una berenjena, tomates y en la despensa tenía atún y salsa de tomate (a parte de algo de pan que para el día siguiente estaría duro). Conclusión: mini-pizzas variadas caseras. En cuestión de 30' tenía lista una cena para 6 personas bastante original. Si al "invitado" sorpresa le dices que se encargue de traer un lambrusco y el postre (o bajas al clásico badulake 24h a por el postre y sólo le pides la bebida), tienes una cena rápida, curiosa y resultona que siempre te puede sacar de un apuro. Necesitaremos...
INGREDIENTES (para 4-6 personas)
- 1 berenjena pequeña
- 2 latas de atún
- 6 o 8 lonchas de jamón serrano
- Un bote de salsa de tomate
- 4 o 5 tomates pequeños
- Una bolsa de 300g de queso para fundir
- 1 barra de pan tipo bagette
- Orégano
UTENSILIOS
- Horno (o microondas con grill, pero tardaremos más)
- Tabla de cortar
- Lekué
- Tijeras
- Cuchillo de cocina
- Cuchillo para el pan
- Cuchara
- Tenedor pequeño
- Plata de horno lisa (no de rejilla)
- Papel de horno o de aluminio
PROCEDIMIENTO
1. Cortamos el pan en rebanadas finas, como de 1 cm. Si son más finas, fácilmente se humedecerán demasiado y desharán. Si son más gruesas, quedarán demasiado duras. Repartimos las rebanadas homogéneamente por la plata del horno. Hay que dejar un espacio prudente entre rebanada y rebanada, por que el queso, al fundirse, se caerá y así nos ahorraremos tener que separar las rebanadas con unas tijeras.
2. Encendemos el horno y lo precalentamos a 180ª.
3. Con la ayuda de una cuchara hacemos una pequeña base de salsa de tomate en cada rebanada.
4. Cortamos la berenjena en láminas y las ponemos en el Lekué 3' a máxima potencia en el microondas.
5. Con las tijeras troceamos en tiras pequeñas todo el jamón serrano y lo repartimos en 1/4 de las rebanadas.
6. Escurrimos el atún y, con la ayuda del tenedor, lo "rompemos" dentro de la propia lata, es decir, que no salga en bloques grandes, y lo repartimos por otro cuarto de rebanadas.
7. Cogemos las rodajas de berenjena y las repartimos por el penúltimo cuarto de rebanadas de pan.
8. Cortamos 2 o 3 tomates en lonchas finas y tapamos el jamón, el atún y la berenjena con ellas. Los otros 2 tomates los troceamos pequeños y los ponemos en el último cuarto de rodajas.
9. Espolvoreamos queso por encima de las rodajas de pan, añadimos orégano y al horno 10'. Mientras se hornea, tenemos tiempo de meter todos los utensilios en el lavaplatos e incluso podemos darnos una ducha muy rápida o cambiarnos, si es necesario.
10. Para emplatar, podemos servirlas en platos independientes, o bien poner todos los bocaditos en una misma bandeja mezclados y poner platos pequeños (de postre), y tendremos una comida o cena diferente y rápida.
De postre podemos utilizar el sorbete de cava y limón que ya explicamos al principio (Sorbete de cava y limón - 31/12/2011) y quedamos como reyes! Tal como decíamos de niños... 1, 2, 3 salvado!
Por desgracia, me he hecho una lesión en la rodilla, teniendo en cuenta que tengo el trabajo muy cerca de casa de mis padres, he vuelto unos días a mi vieja habitación hasta que sea un poco más autónomo (con muletas es complicado coger metro, tren y un autocar que me lleva al trabajo).
Estaba el otro día almorzando en el trabajo ojeando Twitter, y vi un fantástico post en Directo al Paladar (@directopaladar) de unas galletas de chocolate con azúcar por encima. Como estaba hambriento lo retwiteé. A ésto se sumó que mi madre, que también está en casa encadenando gripe tras gripe, prácticamente, y a la que cocinar le relaja (lleva 1 mes casi sin salir de casa) vio el twit y al llegar a casa vi que se había tomado la receta como algo personal... y había hecho un bol entero.
Os pongo la receta de las galletas. Son algo así como un brownie "de bolsillo". Es una receta muy muy sencilla y que se puede hacer, sin problemas, con niños. Así que, ya sabéis: si tenéis niños que les gusta cocinar, esta receta es una buena excusa para un sábado por la tarde y para poderlas disfrutar un domingo para desayunar! Incluso sin niños, puede ser perfecta para un desayuno de domingo en la cama...
INGREDIENTES:
- 250 g de chocolate de repostería
- 50 g de mantequilla
- 100 g de azúcar
- 2 huevos grandes
- 200 g de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 pellizco de sal
- 80 g de azúcar glas
UTENSILIOS:
- 1 cazo
- 1 olla (para el baño maría)
- 1 plato hondo
- tenedor
- cuchara sopera (o 2 cucharas, para hacer las bolas con la masa)
- bol grande
- nevera
- horno
PROCESO:
1. Derretimos al baño maría el chocolate troceado con la mantequilla (para trocearlo lo podemos cortar a mano o con un cuchillo, o bien podemos envolver en un trapo el chocolate y con la mano del mortero le vamos dando hasta que quede en trozos pequeños... si hay niños en casa que quieren cocinar esta opción es más divertida).
2. Mientras se funden, batimos los huevos con el azúcar hasta que queden blanquecinos.
3. Mezclamos el chocolate con los huevos batidos y reservamos.
4. En un bol mezclamos la harina, levadura y sal. Añadimos los huevos y el chocolate y mezclamos bien hasta que la masa quede homogénea. Tapamos con papel film y lo metemos en la nevera durante, por lo menos, 3 horas.
5. Una vez reposada la masa, echamos el azúcar glass en un plato y hacemos bolitas con una cuchara sopera y las vamos rebozando en el azúcar de forma que la masa quede completamente oculta en azúcar, que quede como una bola blanca, y las vamos depositando en la bandeja de horno (cubierta con su respectivo papel de horno.
6. Horneamos durante 12' a 180 grados.
7. Importante: dejamos enfriar.
VARIACIONES:
- Se le puede añadir un poco de esencia de vainilla, nueces troceadas... hacer discos en lugar de bolas y servirlas junto con helado de vainilla o de turrón (o ambos)...
Hace poco me hice un esguince en la rodilla y he pasado unos días en casa de mis padres que, entre otras cosas, esta mas cerca del trabajo. Ellos tienen contratada TV por cable que incluye el Canal Cocina. Hay algunos programas cuyos presentadores me ponen nervioso, pero hay otros que me encanta ver. Entre ellos, el que mas me gusta, 30 minute meals con Jamie Oliver. En este caso, hizo una receta muy sencilla con salchichas, cebolleta, puerro y pan con muy buena pinta.
En realidad es una receta "de recapta" que se dice en catalán, quiere decir que son recetas válidas para aprovechar restos. Así es como la hice yo:
INGREDIENTES
- 200 g de verduras (podéis poner una selección vuestra: cebolla, puerro, pimientos, calabacín, berenjena... O bien hacer lo que hice yo: bolsa de verduras variadas del mercadona)
- 1 butifarra por persona
- 1/2 de barra de pan
- 1 ajo muy pequeño
- aceite, sal, pimienta, orégano, cominos enteros...
UTENSILIOS:
- tabla de cortar
- cuchillo
- sartén
- picadora
- horno
- bandeja para horno mediana
PROCESO
1. Cortamos la cebolla y la ponemos en la sartén con un poco de aceite. Encendemos el horno y precalentamos a 200 grados.
2. Cuando empiece a coger color, añadimos toda la verdura cortada en dados (o de la bolsa para los que queramos ir rápidos). Vamos removiendo.
3. Si usamos butifarra, las cortamos en trozos de unos 2 dedos. Si son salchichas, al gusto.
5. Troceamos el pan a mano y lo echamos en la picadora con un chorro de aceite, sal y el ajo pelado (podemos quitarle en corazón para que no repita tanto) y lo trituramos todo junto hasta que quede como migas.
6. Cuando las verduras estén listas, las ponemos en la plata.
7. Con el mismo aceite que quede de las verduras, doramos la carne, intentad que queden casi hechas y doradas homogéneamente. Esto hará que cuando se metan en el horno, todo el jugo quede dentro. Cuando estén, las añadimos en la plata y las mezclamos bien con las verduras.
8. Añadimos el pan por encima, mezclamos un poco, que se mezclen los sabores, y lo metemos en el horno a 180 o 200 grados durante 10 o 15 minutos.
Es importante tardar poco en comer, para que el pan no se quede blanco, y aprovechar todos los jugos mezclados de la comida.
En la foto, ademas, veréis que hay un yoghurt. No es un yoghurt normal. La casa La Fageda es una fabrica de yoghurts y variantes sita en La Fageda d'en Jordà (una de las maravillas forestales de Catalunya) que no solo destaca por la calidad de sus productos (la cremosidad cercana a los yoghurts griegos, pero la ligereza de los normales, y suaves), sino que trabaja con una fundación de personas con discapacidad, haciendo que la mayoría de los trabajos en cadena los realicen personas con discapacidad mental de la zona. Si podéis, visitad su página web www.fageda.com e investigad. Me imagino que conseguirlos fuera de Catalunya serà difícil. Pero no creo que sea imposible.
Esta receta la he sacado de uno de esos libros de cocina que suelen estar de oferta en las grandes librerías: "200 recetas económicas" (puedes comprarlo en Amazon.es aquí). Está un poco tuneada, pero queda muy buena y es muy sana. En este caso las cantidades me han dado para un tupper y medio, uno muy lleno o dos para personas que no comen mucho. El medio que no he podido llenar le pondré 3 salchichas de pollo y ya no hará falta nada más. Si queréis, podéis acompañarlo con pan árabe un poco tostado (bien crujiente) roto por encima, tipo la ensalada fattoush árabe. Le da un toque final curioso.
Ingredientes:
Medio calabacín
Medio pimiento verde (o un cuarto si es grande)
Un cuarto de pimiento rojo
Una patata blanca pequeña
Una cebolla chalota
Medio pote de garbanzos
Medio vaso de caldo (de pollo o de verduras)
1 rebanada de pan árabe
100 g de queso feta
Aceite, sal, pimienta, orégano, comino molido y guindilla roja
Utensilios:
Tabla de cortar
Cuchillo
Colador
Sartén con tapa
Microondas con grill o horno
Pala o cuchara de madera
Recipiente que pueda ir al horno (a ser posible que no sea alto)
Procedimiento:
1. Cortamos la cebolla en láminas y la pochamos (la echamos en la sartén cuando todavía está fría).
2. Cortamos la patata, el calabacín y los pimientos en dados de unos 4 o 5 mm como máximo y lo añadimos a la sartén cuando la cebolla esté lista. Añadimos el caldo y tapamos. Lo dejamos a fuego suave durante 10' más o menos.
3. Mientras tanto lavamos un poco los garbanzos (les quitamos la gelatina esa que tienen cuando están en el pote) y a los 7 o 8 minutos los añadimos a la sartén. Aprovechamos para corregir la sal. Podemos añadir aquí el comino y la guindilla roja si queremos. Removemos bien para que se puedan mezclar los sabores y tapamos.
4. Cortamos el queso feta en dados de 5 mm.
5. Si el caldo ya se ha reducido, ponemos lo que hay en la sartén en el recipiente y echamos por encima el queso, que quede bien repartido. Espolvoreamos el orégano.
6. Con 8' de grill del microondas o 5' de grill del horno será suficiente para que el queso se dore un poco y quede todo bien conjuntado.
Para el pan árabe, si no está congelado, lo ponemos 2' en el horno (o microondas) mientras se gratina el feta. Si está congelado, lo ponemos 5'. Cuando lo saquemos todo, lo rompemos por encima del recipiente.
Uno de los platos que más me gusta llevarme al trabajo en el tupper son berenjenas rellenas. Tengo uno que tiene el ancho de una berenjena abierta y el alto total de las 2 berenjenas rellenas. No puedo evitar pensar que lo hicieron pensando en eso. Probablemente no, pero cada vez que lo cierro pienso que es el plato que mejor le queda.
Es un plato sencillo de hacer pero un poco laborioso. He de decir, eso sí, que hago trampas. Me imagino que toda la vida se han hecho al horno o similar. Como que no tengo horno, sino microondas con grill, me las apaño para que queden como quedan :P
Un aviso para los que hagáis como yo y os la llevéis al trabajo para dar envidia a los demás (y para comer, también): al calentarlas, que NO estén una encima de la otra!! Llevaros un plato si no tenéis ninguno allí. El desastre puede ser importante.
A lo que íbamos:
Ingredientes (para una persona):
1 berenjena mediana (en función de lo saciados que queramos quedar)
1 tomate pequeño
Aceite de oliva
100 g de carne picada (de cerdo, vacuno, pollo, pavo, avestruz, tofu... lo que queramos). Si no es carne picada "al uso" (vamos, pasada por la máquina), podemos cortarla muy pequeña, sobretodo si es pollo o pavo, que queda demasiado desmigajada, sino.
1 cebolla chalota (de estas pequeñas)
150 g de queso rallado (normalmente uso queso rallado normal, pero, si queréis, podéis usar 100 de mozzarella o mezcla para pizzas y 50 de queso para gratinar, para que esté "chicle" pero que coja color y cruja)
Queso para decorar
Orégano
Utensilios:
Tabla de cortar
Cuchillo que corte
2 cucharas soperas
1 plato hondo
1 sartén mediana (18 cm de diámetro y nos sobra)
Recipiente de cocción al vapor Lekué (ya os hablé de él, es ésto)
Microondas con grill o horno
Procedimiento:
1. En primer lugar cortamos la berenjena por la mitad de forma longitudinal. Si no es redonda (si es achatada, vamos), la cortamos por el lado ancho, de tal forma que sea más fácil que se quede plana. La ponemos en el Lekué, salamos un poco y al microondas: 8' a toda potencia.
2. Mientras se prepara la berenjena, cortamos la cebolla y la pochamos. Importante! Para pochar la cebolla, hay que echarla con la sartén en frío, para que tenga tiempo a coger color antes de pasarnos. Sobre cómo cortarla y como cortar en general, cada uno corta a su manera (dentro de unas medidas de seguridad imprescindibles!). Igualmente, creo que este vídeo es MUY útil:
3. Una vez tenga color echamos la carne picada a la sartén y vamos removiendo con la ayuda de una espátula de madera (recordad que las metálicas no hay que usarlas con sartenes y similar con antideslizante, las estropeamos!) para que se vaya separando la carne y se haga bien. En el caso del pollo, pavo... hay que cocinarlos del todo. En el caso de cerdo y vacuno, se puede dejar un poco "al punto".* Una vez esté la carne, la ponemos en el plato hondo y reservamos.
4. En este tiempo, seguramente ya habrá acabado el microondas. Sacamos las dos berenjenas CON CUIDADO, que el propio vapor que sale del Lekué sale MUY caliente y nos podríamos quemar. Las ponemos en un plato y, entre las dos cucharas y, si es necesario, el cuchillo, sacamos toda la pulpa y dejamos la piel (con la parte de pulpa que no podamos sacar, es importante que la piel siga estando entera, es la estructura del plato!). Este es el punto más "crítico" de la preparación del plato, hay que ir con cuidado de no destrozarla.
5. Mezclamos la pulpa de la berenjena con la carne cocinada y lo pasamos por la sartén para que se mezclen bien los sabores. Aquí añadimos el tomate cortado a dados pequeños y, si queremos, podemos añadir un poco de queso rallado. Calentamos un minuto.
6. Mientras se calienta, ponemos las berenjenas en un plato o bandeja que podamos meter en el horno o el microondas. En este caso, las explicaciones van destinadas a los que lo hacemos en microondas (recordad que es importante que el plato pueda girar, que no sea demasiado grande). Y las rellenamos con lo que tenemos en la sartén. La mitad a cada trozo de berenjena.
7. Cubrimos con queso, espolvoreamos un poco de orégano y decoramos. Para decorar podemos poner tiras de queso tierno (finitas y alargadas, de lado a lado), una rodaja de queso de cabra... al gusto. Permitíos el lujo de ir probando.
8. Al grill!! Si es microondas con grill, habrá que usar el elevador (algo así). Es muy importante, si ponéis esta pieza, asegurarse de que con la función grill NO HAGA NINGUNA COCCIÓN CON MICROONDAS, por que se podría quemar el aparato. Miradlo bien para no llevaros un buen susto! Yo lo suelo poner unos 15 o 20" al grill, pero, si queréis, id mirando y, cuando creáis que están listas, parad y estarán preparadas.
Si son para llevar en un tupper, dejadlas enfriar antes de meterlas, para que el queso no se peque demasiado y las podáis separar o poner una encima de la otra. Si son para comer en el acto, cuanto menos se tarde en servir, mejor!
*Un comentario sobre la carne picada. Hay gente a la que no le gusta comerla por que no le ofrece confianza. De hecho, la mayoría de personas que conozco sólo compran carne picada que piquen delante suyo. Esto es por que, al tener mucho más contacto con el aire que la carne normal (al picarse, se hacen "agujeros" que permiten que entre el aire), es más fácil que pueda ponerse mala. Por eso hay que ir con cuidado con eso.
Siento no haber publicado nada en los últimos 20 días. He estado de exámenes y con mucho trabajo, y comer comía, pero no tenía la cabeza para hacer muchas entradas que dijéramos.
Hemos superado ya los días navideños, de estress, comidas familiares, con amigos, con conocidos, con vecinos, con el del metro que siempre lee el periódico ocupando 2 asientos... Y ahora no solemos necesitar recursos de emergencia. Pero, como nunca se sabe, os pondré unos montaditos, canapés o lo que sean (no se cómo se les debería llamar, como entrantes van perfectos) que nos puso mi madre un día que fuimos a cenar a casa de mis padres. Son insultantemente fáciles de hacer, buenos, y no necesitan más que 2' de preparación y 10' de horno como mucho (depende del horno). En este caso, siendo que yo no tengo horno en mi casa y no puedo experimentar, os invito a que los hagáis y compartáis resultados y comentarios. Entre todos conseguiremos mejorar las recetas (que tienen mucho margen de mejora :P).
Al lío:
Dificultad: insultantemente fácil
Tiempo: 4' de preparación y unos 5' de horneado. Hay que contar que el horno se debe precalentar unos 10' antes de poner la bandeja.
Ingredientes:
Un paquete de medallones de queso de cabra. Nosotros usamos éstos.
Tostadas para canapés (que sean un poco más grandes que los medallones)
Decoración
Utensilios:
Horno
Manos
Procedimiento:
Lo primero de todo, hay que precalentar el horno. Como con todos los coulants, el objetivo es que por fuera el queso quede dorado y "crujiente" (tampoco esperemos que cruja mucho) y por dentro cremoso o deshecho (este queso no queda fundido por dentro). Por lo tanto, lo pondremos a 180 grados arriba y con convector (si tenemos, claro está). Cuando llegue a la temperatura, meteremos las bandejas.
Mientras se calienta el horno ponemos una bandeja de las del horno con papel de hornear y repartimos las tostadas (redondas, cuadradas... del tamaño que sean). Obviamente, tantas tostadas como medallones queramos hacer (si ponéis de más, se pueden volver a guardar, no os preocupéis :P).
Abrimos el paquete de medallones y vamos poniendo un medallón por tostada.
Listo.
Aquí viene la única parte un poco más elaborada: en la foto hay puesta una lámina de manzana golden bajo cada medallón (no muy gorda, de unos 3 o 4 milímetros. Pero al queso de cabra le sientan muy bien, por ejemplo, la miel y las nueces. Por un cacahuete la respuesta, ingredientes que quedan bien con el queso de cabra: 1, 2, 3, responda otra vez!
Como veis, son exageradamente fáciles. Esperamos vuestros comentarios!
Esta tarta resulta sencillisima de hacer, muy rápida y es perfecta para estos días de comidas en las que apenas tienes tiempo para nada.
Debo confesar que me encanta la repostería en todos sus aspectos, tanto elaborarla como comerla, y que puedo considerarme casi experta en bizcochos y una alumna avanzada en el tema galletas. Actualmente me estoy empezando a meter en el desconocido mundo de las madalenas, muffins y cup cakes, ya os iré contando como va saliendo la cosa. Otra cosa que debo confesar es que nunca sigo las recetas al pie de la letra, no puedo evitar hacer de las mías, cambiar ingredientes y sobretodo disminuir drásticamente las cantidades de azúcar y de mantequilla. A pesar de encantarme la repostería, no soporto las cosas demasiado dulces, en las que tienes la sensación de estar masticando azúcar, ni tampoco las que resultan muy grasas y en las que el sabor predominante es el de mantequilla.
Como ya he dicho, tengo experiencia en este campo de la cocina, pero esta tarta está al alcance de cualquiera, está inspirada ligeramente en la tarta Tatin
"Tarte Tatin es una variante de la tarta de manzana en el que las manzanas han
sido caramelizadas enmantequilla yazúcar antes de incorporar la masa.
Su peculiaridad es que se trata de una tarta al revés, es decir, para su
elaboración las manzanas se ponen debajo y la masa encima.
La tradición dice que el Tarte Tatin fue creado por
accidente en el 'Hotel Tatin' en Lamotte-Beuvron, Francia en 1889,
lugar del que deriva el nombre. El hotel era regentado por dos hermanas, Stéphanie Tatin (1838–1917) y Caroline Tatin (1847–1911). Existen múltiples versiones acerca
del origen de la tarta pero la
historia más aceptada menciona que un despiste de Stéphanie Tatin hizo que se
cocinaran más de la cuenta lasmanzanas, y para no
desperdiciarlas le pusieron la pasta encima y la hornearon, y después le dieron
vuelta con cuidado, dando lugar a esta variante tan conocida en la cocina
francesa."
Fuente: wikipedia
INGREDIENTES:
1 masa brisa o hojaldre fresca de las que venden en la sección de refrigerados en todos los supermercados. En esta ocasión utilizaremos una masa de hojaldre, aprovechando un despiste, lo que había de ser una masa de pizza se convirtió en una masa de hojaldre.
1 o 2 manzanas según el tamaño. En mi caso acostumbro a utilizar manzanas Golden porqué son las que tenemos en casa.
Caramelo o mermelada de albaricoque, puede utilizarse también de melocotón o cualquiera que os apetezca.
UTENSILIOS
Una bandeja de horno o molde aptos para horno, es vital utilizar papel vegetal, ya sea el que viene enrollado en la propia masa o bien del que venden especial para horno. De esta forma se evita ensuciar, tener que pringar con mantequilla la bandeja o molde y que se pegue.
Un cuchillo o pelador para la manzana y una tabla.
Un cuchara o pincel de silicona si se tiene, para aplicar la mermelada o extender el caramelo.
Un tenedor para marcar los bordes
PROCEDIMIENTO:
En primer lugar encendemos el horno a la temperatura indicada en el envase de la masa para que se vaya calentando. Es muy importante respetar siempre la temperatura indicada, de lo contrario podemos encontrarnos con sorpresas desagradables tipo: masa quemada por fuera y cruda por dentro. Mi horno tiene la opción de calentar arriba y abajo con ventilador, si tenéis esa posibilidad no dudéis en usarla siempre en repostería porqué se consigue que las masas suban de forma mucho más homogénea. OJO cuando se utiliza la opción del ventilador se aceleran los tiempos de cocción, normalmente entre 5 o 10 minutos menos de los indicados. El palillo suele ser un método infalible para comprobar si las masas están hechas.
A continuación desenrollamos la masa. Como he dicho puede ponerse directamente plana en la bandeja del horno o bien en un molde, los que venden para bizcochos son perfectos. Si no tenéis ninguno y estáis pensando en comprar, mi recomendación son los nuevos de silicona y olvidarse de los metálicos de toda la vida. Son muchísimo más fáciles de limpiar, mucho más manejables y se evita los problemas clásicos de oxidación, atascos de las palancas para abrir y desenmoldar... Además los de silicona se enfrían muchísimo más rápido. Hecho este apunte seguimos: si se va a optar por la opción del caramelo, es muchísimo mejor utilizar un molde, para evitar derrames y quemaduras.
Una vez extendida la masa es necesaria pincharla con un tenedor para evitar que se hinche y salgan "burbujas" de masa.
Cuando esté lista y colocada en su sitio, sólo quedará pelar la manzana y cortarla a gajos. Hay a quien le gusta que queden gajos gorditos (una buena opción si se va a poner caramelo porqué empapan más) y a otras personas les gusta más que la manzana quede a láminas. Esto va más al gusto de cada uno. Lo importante es asegurar bien la manzana encima de una tabla para evitar cortes de dedos, pensar que no tiene una forma muy fácil si no se es experto con el cuchillo. Lo ideal es que una vez pelada, se parta por la mitad y se quite el corazón, a partir de ahí, con cuidado ir haciendo los trozos. Es importante que el tamaño de unos y otros gajos sean lo más parecidos posibles para evitar cocción en tiempos distintos, es decir que unos trozos queden más cocidos que otros.
Una vez se tiene la manzana troceada simplemente debe colocarse sobre la masa. Yo siempre empiezo por la parte exterior y voy poco a poco hacia el interior hasta llegar al centro.
Queda bonito si los bordes de la masa se van doblando para que quede trenzado o simplemente se enrollan un poquito y se hacen unas marcas con el tenedor, como si fuera una empanada o empanadilla.
Si queremos ponerle caramelo este es el momento perfecto, ir con cuidado de no abusar ya que resulta muy dulce y podría enmascarar el sabor de lo demás. La mejor manera es ir echando poco a poco e ir extendiendo. OJO, cuando sale del horno el caramelo queda muchísimo más liquido y es muy muy fácil que se salga del molde y quema mucho!!!!!
Si queremos optar por la opción mermelada, la aplicaremos por encima con el pincel o una cuchara una vez este cocida la tarta.
Sólo quedará ponerla en el horno una vez esté a la temperatura indicada por el fabricante, esperar a que se cueza la manzana y que la masa coja volumen y un color más tostado, sacarla y lista!!
Una vez esté fría, se desmolda y ya se puede comer.
COMENTARIOS:
En este caso, como la masa era demasiado grande, he hecho la mitad de manzana y la mitad de pera.
¿Quién no es capaz de desenrollar una masa y pelar fruta? ¡Animaros a innovar!